Para evitar la guerra de Vietnam, a Trump le diagnosticaron espolones en los talones

El podólogo Larry Braunstein habría diagnosticado espolones en los talones de Donald Trump, en 1968, para que el ahora presidente de EU evitara se reclutado como soldado en la guerra de Vietnam

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump habría evitado ir a la guerra de Vietnam, gracias al informe falso de un podólogo amigo de la familia, según la versión de las hijas del médico, que falleció en 2007, informó The New York Times.

De acuerdo con el testimonio de las hijas del doctor Larry Braunstein, su padre les contaba la historia de que había hecho un favor al padre del mandatario, Fred Trump, diagnosticando a su hijo con espolones en los talones, una dolencia en el pie que le hacía inelegible para acudir al conflicto bélico.

Braunstein pasaba consulta en un edificio propiedad de la familia Trump en el barrio neoyorquino de Queens y, a cambio del certificado de exención para el joven de 22 años, el médico habría conseguido acceso directo a Fred Trump, con lo que podía dirigirse a él por cualquier problema en la propiedad y asegurarse una solución rápida.

Si había algo malo en el edificio, mi padre llamaba y Trump se ocupaba de ello inmediatamente. Era el pequeño favor que recibió», dijo la hija del fallecido facultativo.

Desde octubre de 1968, Donald Trump habría obtenido una calificación 1-Y, que le impedía acudir al servicio militar excepto en casos de emergencia nacional o declaración de guerra formal de guerra, lo cual no sucedió con el conflicto en Vietnam.

Esta figura fue abolida cuatro años más tarde, y Trump fue declarado incapacitado de forma permanente.

Las hijas del podólogo aseguraron que, en un principio, el doctor Braunstein se enorgullecía de haber ayudado a un «tipo famoso» del mercado inmobiliario neoyorquino pero que, con los años y al ver al actual presidente copar las páginas de la prensa rosa, el exveterano de la marina durante la Segunda Guerra Mundial se cansó.

El diario también preguntó sobre este asunto a otro podólogo que trabajó con Braunstein, el doctor Alec Hochstein, que, si bien no recuerda datos sobre la exención de Donald Trump, sí rememoró menciones al buen trato de los Trump, el cual incluía la protección frente a subidas de alquiler.

A pesar de su testimonio, la familia no conserva ninguna clase de registro médico de las consultas de su padre.

En una entrevista con el periódico en la campaña electoral de 2016, Trump respondió que recibió «una carta muy sólida» sobre los espolones de sus talones, los cuales presentó a los oficiales, aunque no recordaba el nombre del doctor: «Hablamos de un montón de años», afirmó.

 

chg