Brady jugará su décimo Super Bowl… como en casa

Bruce Arians, head coach de los Bucs, dijo que el cambio fue cosa de un solo hombre, el veterano quarterback

Para Tom Brady, no es más que otro Super Bowl, pero esta vez con el uniforme de Tampa Bay. Y para su nuevo equipo, los Bucs, una cita inédita como anfitriones.

Tom le inyectó convicción a todos en Tampa Bay, de que esto podría ser realidad”, dijo Bruce Arians, head coach de los Bucs. “Fue cosa de un solo hombre”.

A sus 43 años, Brady ensanchará su récord al disputar su décimo SB. El eterno quarterback buscará ampliar otro récord al conquistar un séptimo título, pero será el primero en su nuevo hogar, Tampa.

Su contraparte será Patrick Mahomes, la estrella de 25 años de los Chiefs que intenta revalidar la corona, algo que ningún otro quarterback ha logrado desde… ¿quién más? Brady, en las ediciones de 2003 y 2004 con los Patriotas.

Mahomes emularía a Bart Starr, Bob Griese, Terry Bradshaw, Joe Montana, Troy Aikman, John Elway y, desde luego, a Brady en la lista de pasadores con dos cetros al hilo.

El choque será en el estadio Raymond James en Tampa, Florida, donde los Bucs de Brady serán el primer equipo en 55 años de historia del Super Bowl que saldrá a jugar en su propio emparrillado.

¿Quién se hubiera imaginado un Super Bowl en casa para nosotros? Pero lo logramos”, dijo Brady.

Los protagonistas reeditarán el duelo que KC ganó 27-24 en el fin de semana del Día de Gracias en Tampa, cuando Mahomes lanzó para 462 yardas (269 a Tyreek Hill).

Ésta será la segunda vez que Brady y Mahomes se topen en postemporada. Como un cirujano, Tom amasó 524 yardas para que Nueva Inglaterra derrotase 37-31 a KC en la final de la AFC en enero de 2019.

Así fue que los Pats avanzaron a su tercer SB seguido, y el último de los nueve de Tom con Nueva Inglaterra. Pero ese tiempo quedó atrás.

SERÁ EL SEGUNDO SB SIN ESTADIO LLENO

El LV será el primer Super Bowl que se celebrará sin estadio lleno desde el primero: Kansas City-Green Bay en el Coliseo de Los Ángeles en 1967.

Como muestra de cómo la pandemia ha alterado todo, la concurrencia para el evento cumbre del deporte en Estados Unidos tendrá un límite de 22,000 asistentes en un estadio con aforo para 75,000. Empleados sanitarios que han sido vacunados recibirán 7,500 de los muy preciados boletos para ver enfrentarse a Jefes y Bucaneros por el trofeo Vince Lombardi.

En aquel Super Bowl I (llamado Partido por el Campeonato Mundial de la AFL-NFL) hubo 61,946 personas en el Coliseo, con capacidad para 77,500.

Ahora en Tampa, el equipo visitante (los Chiefs) no se alojarán en un hotel durante toda la semana, como los campeones de las Conferencias suelen hacer previo al SB. Kansas City no contempla llegar a Tampa hasta el día previo al partido.

Las ruedas de prensa, como ha sido durante toda la temporada, se realizarán vía Zoom.

-AP