Apapachos a tiempo de padres a hijos pueden evitar embarazos en adolescentes

Los apapachos de padres a hijos deben ir acompañados de buenas palabras, respeto e información sexual, señaló la psicóloga Susana Báez Tlaxalo; México ocupa el primer lugar en embarazos en adolescentes entre los países de la OCDE

La psicóloga especialista en Investigación y Estadística, Susana Báez Tlaxalo, señaló que los apapachos en casa por parte de padres a hijospueden evitar embarazos en adolescentes.

Explicó que los abrazos, las caricias y los besos entre padres e hijos son conexiones o lazos de piel, sin embargo, ante la falta de ellos, los adolescentes los busca en otros lados, lo que aunado a una mala información sexual se traduce muchas veces en embarazos no deseados a temprana edad o incluso en trata de personas por parte de delincuentes que enganchan a las adolescentes a través de redes sociales.

Debemos acostumbrar a nuestros hijos a nuestra presencia desde que son bebés, que el apapacho sea parte de lo cotidiano, porque si no generas este lazo de piel, esta unión durante la infancia, en la adolescencia va ser muy difícil que se pueda generar”, afirmó.

Y es que México ocupa el primer lugar en embarazos en adolescentes entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)con una tasa de fecundidad de 77 nacimientos por cada mil adolescentes de 15 a 19 años de edad, lo que se traduce en aproximadamente 340 mil nacimientos al año.

Los apapachos a los adolescentes también deben ir acompañados de buenas palabras y respeto, “tenemos que acompañar el apapacho con buenas palabras, respetar al adolescente, hay que verlo como el adulto en potencia, nada de groserías, nada de tonto y nada de descalificarlo”, agregó.

Susana Báez explicó que la adolescencia es la etapa donde muchas de las funciones neurológicas se rompen para formar otras, “se llaman periodos críticos, viene todo el desarrollo sexual, esto requiere una mayor conexión, pero a mayor conexión necesitan mayor estímulo, es donde estamos perdiendo en darles cariño a nuestros hijos y la necesidad está ahí latente”.

Los adolescentes se empiezan a relacionar y a explorar al sexo diferente, se rompe el llamado Club de Tobi, ante la falta de apapachos, cargados de hormonas y sin una buena información sexual, pues vienen los embarazos en adolescentes”, afirmó la especialista.

Además, dijo, los padres están olvidando la parte del contacto físico en casa con los adolescentes y lo agrava aún más el uso de celulares, “nos estamos deshumanizando”.

Porque si vamos a comer, vamos a dejar los celulares, vamos a platicar, vamos a abrazarnos un rato, no es todo el día, la tecnología no es mala, pero hay que saber utilizarla, no nada más está Facebook, Twitter, WhatsApp y YouTube en internet, hay otras aplicaciones que nos pueden ayudar o páginas que nos pueden dar más información sexual”, aseguró.

Resaltó que no importa si el adolescente ya tiene pareja o su orientación sexual, el apapacho es necesario en todo el ser humano.  “El apapacho debe ser siempre, no importa que los adolescentes tengan pareja, el abrazo o el beso de los padres es algo invaluable, son cariños diferentes”.

Además de que esa conexión no la puedes lograr con cosas materiales, lo que necesitamos es el contacto con la piel, el masajito de vez en cuando, porque lo material es pasajero, es lo novedoso, pero nunca va reemplazar el cariño de los padres, reiteró.

 

¿QUÉ HACER ANTE EL NATURAL RECHAZO DE UN ADOLESCENTE A SER APAPACHADO?

Susana Báez señaló que en la adolescencia las personas se comportan rebeldespor naturaleza debido a las conexiones en su cerebro, ya que todas las que traen desde niños se rompen, más todo el ‘boom’ hormonal, aunado al impacto de ver que su cuerpo está cambiando de manera radical, pues se tornan rebeldes.

En lo que empiezan a estabilizarse sus condiciones hormonales, los adolescentes están unas veces de buenas y otras de malas, es bien bipolar, hay días que se levanta con el buenos días a todos y hay días que ni saludan”, comentó la psicóloga.

Sin embargo, como padres no tenemos que engancharnos con la bipolaridad del adolescente, debemos estar conscientes de sus cambios y aguantar, no tomarlo personal, nos duele, sí, pero todos pasamos por ahí, debemos ser pacientes y cuando ellos estén abiertos para el apapacho, les tenemos que dar ese abrazo y ese beso, recomendó.

Refirió que las mujeres en la adolescencia son más tiernas y los hombres son más bruscos, pero hay que explicarles por qué el apapacho, a pesar de que no quieran, pero, reiteró, todo empieza con el respeto a los hijos desde bebés, “luego nos desesperamos porque rompen cosas y desde ahí se genera el rompimiento con insultos. Y al no generar este acercamiento pues difícilmente un adolescente en su etapa rebelde va aceptar un apapacho”.

Además, aseveró que las conexiones de piel entre padres e hijos se están formando de manera muy inadecuada, muchas veces a través de la violencia física.

Porque si tú generas violencia, el cerebro se va conectar con violencia y como lo único que aprendí fue el manotazo, el jalón de pelo, el pellizco, la nalgada, el golpe y las malas palabras, eso es con lo que me voy a comunicar porque eso es lo que yo aprendí, no aprendí otra cosa”, aseguró la especialista.

LA ADOLESCENCIA NO ES UNA EDAD PROPICIA PARA SER MADRE O PADRE

Aunque no hay una edad propicia para ser padre o madre, la adolescencia no es una buena edad, “porque no estamos germinados, muchas de nuestras funciones neurales no están enraizadas para empezar a funcionar”, afirmó Susana Báez.

Si bien los primeros seres humanos no iban más allá de los 20 años, pero eran otras condiciones de vida, después las expectativas de vida crecieron conforme fue avanzando la civilización. Entonces la civilización está fundada en adolescentes, pero dejó de ser una etapa de supervivencia para convertirse en algo que podamos disfrutar, es una edad para conocer, experimentar, viajar, etc”, comentó.

De acuerdo con el estudio «Embarazo Adolescente”, elaborado por el Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México, la vida de los adolescentes cambia completamente con un embarazo, desde la parte psicológica, física, salud, entorno social y situación económica.

Las expectativas de que la o el joven pueda tener de su propia vida probablemente se verán truncas, porque seguramente tendrá que dejar de estudiar o tal vez tenga que comenzar a trabajar para mantener a su hijo”, indicó el estudio.

También señaló que los jóvenes que son padres a edad temprana sufren discriminación en la escuela o en el trabajo.

 

POBREZA, EDUCACIÓN, FALTA DE INFORMACIÓN…. OTRAS CAUSAS DE EMBARAZOS EN ADOLESCENTES

Para el Consejo Nacional de Población (Conapo) el embarazo en la adolescencia se vincula con problemas de pobreza, educación, machismo, inequidad de género y vulneración de los derechos, que si bien no son determinantes para la problemática, es un conjunto de factores sociales que inciden fuertemente en su ocurrencia.

En México tenemos una tradición machista, hay que perpetuar el apellido, no resultó con esta pareja, pues con otra”, comentó Susana Báez.

Mientras que para el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en México, la mitad de las adolescentes que se embarazan entre los 15 y 19 años lo hacen por su propia voluntad porque a veces encuentran en tener un hijo su único proyecto de vida.

El UNFPA destacó que entre algunas de las razones detrás de los embarazos «deseados» entre adolescentes están que todavía en nuestro país el estatus que te da ser madre es muy valorado, no sólo en comunidades rurales sino también en zonas urbanas.

Por otro lado, están el otro 50 por ciento de niñas y adolescentes que no planearon su embarazo. Sin embargo, con independencia de las razones o circunstancias por las que una adolescente se embaraza, sus derechos siempre quedarán menoscabados, afirmó el UNFPA.

Para Susana Báez otra causa de los embarazos en adolescentes es que los padres están mandando mensajes equivocados a sus hijos y además siguen sin hablarles bien sobre sexualidad.

Ahora todo esto del reggaetón, pues hay que tener mucho cuidado, las mamás quieren ver a sus hijas muy sexys, pero no están tomando en cuenta que sus cuerpos están produciendo hormonas y el mensaje que estamos mandando es a reproducirse”, señaló.

Desde niños tenemos que ir hablándoles sobre sexualidad, más ahora que hay casos de abuso sexual desde preescolar, hay que hablarles con palabras claras, sus genitales son sus genitales, porque si los niños no dicen el nombre técnico de la parte que les tocaron no procede la demanda, comentó.

Hay que adecuar la información a cada edad, aunque nos de pena hablar de sexo, porque tememos la necesidad de tocar, del apapacho, pero hay que encausarla para que no termine en un embarazo en adolescentes, en una violación o en una enfermedad sexual”, dijo la especialista.

Reiteró que es necesario hablarles a los adolescentes sobre las consecuencias y responsabilidades de ejercer su sexualidad, así como de los métodos anticonceptivos que existen, para ello los actores principales para brindar dicha información son los padres de familia, “porque no es lo mismo que me de la información un extraño, a que me la de mi padre, alguien quien yo confío”.

Y aunque en México desde 2015 es legal que los adolescentes acudan a solicitar un método anticonceptivo sin la autorización de sus padres y tutores, solamente el 3.79% de la población juvenil solicitó este servicio a la Secretaria de Salud el año pasado, informó el Consejo Nacional de Población (Conapo).

Detalló que de los 22.2 millones de adolescentes entre 10 y 19 años en el país, solo 842 mil 117 acudieron a los servicios de salud sexual, y de estos, solo el 23.9%, solicitó un método de prevención de embarazo o de transmisión de enfermedades sexuales.

En 2015 el Gobierno federal también lanzó la Estrategia Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes, en la cual participaron académicos, especialistas, autoridades y representantes de la sociedad civil, con el objetivo de reducir en 50 por ciento la tasa de fecundidad de las adolescentes entre 15 a 19 años para el año 2030 y erradicar embarazos en niñas de 14 años o menos.

jcs