Cultura

Rinde la Orquesta Sinfónica de Yucatán homenaje a Daniel Ayala en el 120 aniversario de su nacimiento.

  Interpretará su magna obra La gruta diabólica: Suite fantasía ballet sobre una leyenda indígena

  Se presenta el micrositio de Daniel Ayala, creado por la Fonoteca Nacional a raíz de las investigaciones de Enrique Martín Briceño.

  El Programa 7 incluye el Concierto para oboe de Frigyes Hidas, todo un reto para el solista de origen ruso, Alexander Ovcharov.

– El yucateco Alejandro Basulto será el director invitado, el  programa incluye  la magna Sinfonía Escocesa de Felix Mendelssohn.

 

Mérida, Yucatán, 14 de abril del 2026.- La Orquesta Sinfónica de Yucatán anuncia su Programa 7 dedicado a conmemorar el 120 aniversario del natalicio del compositor yucateco Daniel Ayala Pérez, considerado uno de los más importantes de México y referente musical del estado de Yucatán, en un repertorio que incluye obras de Frigyes Hidas y Felix Mendelssohn.

Este magno homenaje tendrá lugar los días 17 y 19 de abril en la sala de conciertos del Palacio de la Música, bajo la batuta del director huésped, Alejandro Basulto, quien evocará el legado del músico de Abalá, Yucatán, miembro distinguido del Grupo de Los Cuatro.

La obra de Ayala a presentar será La gruta diabólica: Pequeña Suite fantasía-ballet sobre una leyenda indígena, compuesta originalmente en 1940, del repertorio nacionalista utiliza un lenguaje moderno, neorromántico y con pinceladas impresionistas de gran belleza creadas para una coreografía.

En la investigación relizada por Enrique Martín Briceño, investigador cultural yucateco, comparte que de acuerdo con la partitura hológrafa, La gruta diabólica está basada en una leyenda indígena. Aunque Ayala no dice la leyenda correspondiente, los nombres de sus movimientos ofrecen alguna orientación: I Entrando, II Cámara secreta, III Sortilegio metálico, IV Fuente mágica y V Enanitos. Por ellos puede suponerse que se trata de una leyenda semejante a la recreada por Bécquer en El gnomo (1863): la historia de un pastor (¿un cazador maya?) que, al internarse en una cueva, da con galerías atravesadas por vetas de oro y plata incrustadas de piedras preciosas y, finalmente, encuentra una fuente rodeada de tesoros fabulosos al cuidado de unos enanitos (¿aluxes?).

Ayala tradujo musicalmente el relato echando mano, en primer término, de escalas no occidentales, recurso muy adecuado para crear atmósferas fantásticas o exóticas. Un motivo elaborado, en el primer tiempo; una suerte de coral, en el segundo, y una melodía de aire indígena (parecida a la Danza del fuego de Tribu), en el tercero, narran el ingreso en la gruta, el tránsito por las galerías prohibidas y el encantamiento del protagonista.

El cuarto tiempo, correspondiente a la visión de la fuente mágica, reproduce, literalmente, la melodía de su canción Nostalgia (1931), compuesta sobre una escala pentáfona oriental. El movimiento final, Enanitos, contrasta con los anteriores por el uso de una melodía de sabor popular, con aire de son, que le imprime un carácter festivo.

La gruta diabólica no se llegó a interpretar en vida de Ayala. El estreno lo realizó en 2006, con motivo del centenario del autor.

Conforme a información de la investigación de Martín Briceño, la obra fue compuesta en 1940, el último año en que se reunirían para dar un concierto los miembros del Grupo de los Cuatro, exdiscípulos de Carlos Chávez en la clase de creación musical del Conservatorio Nacional.

“Daniel Ayala es de sangre maya pura, y su música es inflexiblemente, a veces salvajemente, racial. Sus principales obras son el poema sinfónico Tribu, y los ballets Uchben xcoholté y El hombre maya”, anotó el investigador al parafrasear las palabras del musicólogo de la época, Nicholas Slonismky.

Lo cierto es que en las obras citadas y en otras, como U kayil chaac para soprano y orquesta mexicana (1936) o Yaax u ha para orquesta (1953), Ayala se sirve de escalas, temas, ritmos, instrumentaciones, programas o palabras de origen indígena. En particular, siguiendo los consejos de su maestro Chávez, Ayala abreva en su propia cultura, pues era hablante de maya yucateco y desde niño le atrajeron las tradiciones orales de su pueblo.

Ayala (1906-1975) destacó como violinista de la Sinfónica de México, pedagogo y director del Conservatorio yucateco. Con la tutoría de maestros como Carlos Chávez, Silvestre Revueltas y Manuel M. Ponce, desarrolló un lenguaje musical que utiliza con frecuencia instrumentos y lenguas indígenas.

Resalta en este homenaje al compositor de Abalá la inclusión de su biografía, lista de su acervo musical y una selección de sus obras difundidas en el sitio https://musiteca. mx/micrositios/daniel-ayala de consulta abierta, elaborada por el propio investigador Enrique Martín Briceño para la Fonoteca Nacional.

El micro sitio contiene información destacada sobre la trayectoria de Daniel Ayala, además de un listado, descripción y género de sus composiciones, la mayoría inspiradas en la cultura maya, de las cuales, un número considerable permanecen inéditas.

Además del recuento de fotografías, que representan un valioso acervo iconográfico del quehacer musical del autor, Martín Briceño enriquece la información de la vida y obra de Daniel Ayala dentro de la antología de compositores más sobresalientes del nacionalismo musical mexicano.

El programa se enriquecerá con la participación estelar del virtuoso oboísta de origen ruso nacionalizado mexicano, el maestro Alexander Ovcharov, quien interpretará el Concierto para oboe del compositor húngaro Frigyes Hidas (1928-2007), una de las obras más difíciles de ejecutar en el repertorio para maderas.

Esta pieza, escrita en 1951, exige al intérprete una resistencia física y un control técnico fuera de lo común para sostener el sonido. El solista debe navegar con destreza entre pasajes de agilidad virtuosa y momentos de una introspección melódica sumamente exigente.

El oboe es reconocido como uno de los instrumentos más complejos debido a su delicado sistema de doble lengüeta y embocadura. Requiere una presión de aire constante y un manejo milimétrico de la columna de aire para producir su timbre dulce pero potente.

Esta dificultad física y técnica lo convierte en un verdadero reto para cualquier oboísta. Formado en el prestigioso Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, Ovcharov ha consolidado una carrera brillante como solista en ciudades como Nueva York, Milán y Múnich. Desde el año 2002, se desempeña como el oboísta principal de la Sinfónica de Yucatán.

Como broche de oro, la OSY interpretará la monumental Sinfonía No. 3, conocida como la Escocesa, considerada pilar del romanticismo sinfónico del compositor Felix Mendelssohn (1809-1847), quien se inspiró en una visita a las ruinas de la capilla de Edimburgo en 1829 y dedicó su obra a la reina Victoria de Inglaterra.

Desde su introducción sombría hasta el Scherzo que imita las melodías de los gaiteros, la obra es un prodigio de orquestación. El final, un majestuoso himno de gratitud, cierra la pieza con una solemnidad triunfal que reafirma la genialidad de Mendelssohn. Sus cuatro movimientos deben tocarse sin interrupción.

El maestro Basulto, galardonado con la Medalla Respighi 2020, es fundador y actualmente titular de la Orquesta Gustavo Río Escalante de la Universidad de las Artes (OSUNAY) con la que ha colaborado con destacados solistas nacionales e internacionales, además de promover a jóvenes músicos y compositores mexicanos y yucatecos.

Como director invitado, se ha presentado con las Orquestas Sinfónicas de Campeche, Chiapas y Yucatán, así como con la Orquesta Juvenil Universitaria Eduardo Mata y la Orquesta de Cámara de Nueva York. En el ámbito operístico fue director asistente del Moores Opera Center, donde dirigió producciones de óperas de Menotti, Mozart y Rossini. Basulto obtuvo el doctorado y la maestría en la Universidad de Houston con el apoyo de las becas FONCA-CONACYT, Fulbright-García Robles y la Schissler Foundation Fellowship. También realizó estudios en la Escuela Superior de Música de Cataluña y en el Conservatorio de las Rosas. Entre sus mentores destacan Raymond Harvey y Salvador Brotons.

Los boletos ya están a la venta (150, 200 y 300 pesos) en la recepción del Palacio de la Música o bien mediante compras en línea en la web www.sinfonicadeyucatan.com.mx Dispóngase a vivir esta experiencia musical inigualable en un recinto de excelencia como el auditorio del Palacio de la Música.

La OSY es la agrupación de música académica más representativa e importante del sureste mexicano, perteneciente al Gobierno del Estado de Yucatán e impulsada y respaldada por la sociedad civil a través del Patronato para la Orquesta Sinfónica de Yucatán. Hoy, la OSY se llena de orgullo al celebrar sus primeros 22 años de vida y ser considerada como una de las orquestas más importantes de México.

La OSY agradece el apoyo de importantes empresas que se suman con su patrocinio a este proyecto musical mediante el Patronato para la Orquesta Sinfónica de Yucatán:  Mercedes Benz Prestige Motors, Dinercap, Yucatán Country Club, Banorte, Universidad Anáhuac Mayab, Bepensa bebidas, Kanha Park, Volvo, Galletas Dondé, Universidad Modelo, Tere Cazola, la Isla Mérida y revista ALÓ Mérida.

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