Discurso del Gobernador Rolando Zapata Bello en la conmemoración del Día Internacional del Trabajo

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Mérida, Yucatán, 1 de mayo de 2018.  

Muy buenos días compañeras y compañeros. Saludo con mucho aprecio y reconocimiento a los representantes de las diferentes organizaciones del Congreso del Trabajo. Compañero Jervis García Vázquez, presidente del Congreso del Trabajo, muchas gracias.   

Muchas gracias compañeros representantes de la CTM, muchas gracias compañeros representantes de la CROC, muchas gracias compañeras y compañeros dirigentes de las diferentes organizaciones y sindicatos pertenecientes a esta gran organización del Congreso del Trabajo.  

Muchas gracias representantes de diferentes instituciones pero ante todo, saludo con un gran respeto y un gran reconocimiento a todas las compañeras y todos los compañeros trabajadores de Yucatán.  

Quiero decirles que esta mañana, hombro con hombro junto a ustedes, he caminado este emblemático Paseo de Montejo. He desfilado honrando la memoria de los compañeros trabajadores en su lucha histórica en este Día del Trabajo.  

Lo he hecho encabezando junto a todos ustedes este desfile y lo he hecho hoy en el año de 2018 con la misma emoción que lo hice, por primera vez, hace casi 30 años, en 1989, cuando honrosamente formaba parte del sindicato del Infonavit.  

Desde ese entonces, en estos casi 30 años, he sido partícipe de la actualización de la lucha, de las causas, de las demandas legítimas, justas, válidas de la clase trabajadora que le da fortaleza y consistencia al esfuerzo de Yucatán.    

Hoy tengo el alto honor de venir ante ustedes como su Gobernador, sí, pero ante todo como su amigo, quien ha tenido el enorme privilegio de encabezar los esfuerzos de este estado desde el Ejecutivo durante los últimos cinco años y casi siete meses.  

Es decir, nos quedan cinco meses más pero tengan la seguridad que van a ser de trabajo, esfuerzo, de resultados, de dedicación hasta el último minuto de nuestra gestión porque para eso nos eligieron, para cumplirle a Yucatán.  

Y desde el inicio he estado muy consciente del alto significado de esta manifestación que lleva en su esencia la unidad, el trabajo, el respeto, la integración y la suma de esfuerzos. La unidad de acción por y para los más altos de nuestros propósitos, que siempre serán Yucatán y México.  

Hoy vengo aquí y al estar junto a ustedes respeto, reconozco y agradezco todo el gran esfuerzo que han hecho por Yucatán. El gran compromiso que cada uno de ustedes con Yucatán y con sus familias porque hoy podemos decir con toda claridad que Yucatán, por muchos motivos, es un referente positivo a nivel nacional.  

Hoy, y ustedes lo saben porque son los arquitectos de esa referencia, de Yucatán se habla y se habla para bien. Se habla de nuestro crecimiento económico que en los últimos años ha sido superior, prácticamente el doble del nacional, de la generación de empleos, de la dinámica económica, de la inversión.   

Pero fundamentalmente de la garantía de quienes hoy tienen un empleo, de que será preservado y de que se generarán los espacios laborales para que ustedes, sus familiares y sus hijos tengan también una garantía laboral.  

Hoy Yucatán es referente en igualdad de oportunidades porque juntos hemos construido un estado de bienestar donde lo mismo en educación que en salud, hay elementos básicos y esenciales para la familia, y podemos garantizar esa igualdad de oportunidades.  

Pero fundamentalmente, Yucatán es un referente de armonía, de paz social, de seguridad que es uno de los valores esenciales que nos permiten desarrollarnos, crecer y vivir cotidianamente en un entorno de armonía.  

Esto es producto, amigas y amigos, del trabajo y el esfuerzo conjunto de todos, del trabajo y esfuerzo cotidiano de ustedes, del compromiso irrestricto de nuestras organizaciones comprometidas, positivas, propositivas pero también exigentes, como debe de ser porque esa es la esencia de la lucha, de la causa.   

Por eso precisamente, por todo ese entorno que juntos hemos construimos hoy decimos que en Yucatán podemos mirar hacia el futuro con optimismo. Con un optimismo sensato y con los pies bien puestos sobre la tierra, no pensando en ilusiones ni en fantasías.  

Pensando en la mejor realidad posible que es esa que podemos construir con nuestras propias manos, con nuestro propio esfuerzo, la que podemos amalgamar sumando el gran amor que todos le tenemos a esta tierra, a nuestras familias, a nuestros hijos.  

Y sumando todo ese gran entorno, por supuesto que podemos mirar hoy el futuro con optimismo, este futuro que es fruto de la responsabilidad colectiva porque, ante todo, hoy podemos decir que cada quien está haciendo la parte que le corresponde para tener un Yucatán mejor. Cada quien desde su trinchera, cada quien desde su espacio ahí está la gran fuerza laboral de Yucatán siempre haciéndose presente.  

Y aquí de manera particular quiero dirigirme a mis compañeras y compañeros servidores del estado, quiero decirles que ha sido un altísimo honor ser su compañero durante estos seis años, ¡compañeros y más compañeros, compañeros siempre compañeros! Muchas gracias por ese gran servicio que le dan desde las oficinas públicas, desde las clínicas, desde los hospitales, desde las escuelas al pueblo de Yucatán.  

Ese compromiso es el que nos hace hoy, junto al de toda la clase trabajadora, decir que estamos en un entorno positivo para nuestro estado. Repito, podemos mirar al futuro con optimismo pero con responsabilidad, lo hacemos porque hoy hemos construido juntos un entorno muy favorable para nuestro estado.  

Tenemos rumbo, tenemos ruta, tenemos camino. Hoy que comparezco ante ustedes, compañeras y compañeros, por sexta ocasión ante miles y miles de almas, de espíritus yucatecos que están aquí con esa gran fortaleza y emoción.  

Comparezco ante ustedes que son la más digna y auténtica representación de la sociedad yucateca, comparezco ante ustedes como su Gobernador, sí, pero lo hago como su amigo y como un yucateco más porque exactamente en cinco meses, en un día 1 de octubre, estaré dejando de ser Gobernador y estaré incorporándome una vez más a este amplio valle de fuerza como lo es toda la clase trabajadora de Yucatán.  

Estaré como ustedes, como un yucateco más poniendo mi mejor esfuerzo y mi mejor voluntad por tener un mejor Yucatán.  

Hoy además de agradecerles y de reconocerles ese gran esfuerzo y contribución que le han dado a nuestro estado, les pido como yucateco mantener siempre ese espíritu de lucha legítima. Mantener siempre la guardia en alto para hacer frente juntos a las causas de la lucha histórica y también a los retos que nos significan las causas emergentes de la vida moderna, de un mundo globalizado.  

Los retos que aquejan a nuestro país, a nuestro estado, podemos hacerles frente si, y sólo si, estamos juntos, estamos unidos, tenemos claridad en el rumbo, en la ruta. No tenemos titubeos ni dudad, estamos claros de hacia dónde queremos llevar a Yucatán y estamos poniendo todo nuestro esfuerzo para llevarlo.   

Hoy que comparezco ante ustedes por última ocasión como Gobernador, reitero la parte esencial de mi credo político por Yucatán: creo en la unidad como el elemento que le da cohesión y soporte a la integración y a la suma de esfuerzos que hacen que una sociedad siempre sea fuerte y sólida, y siempre pueda alcanzar los propósitos que se marque, y siempre pueda afrontar los retos y los obstáculos que se le presenten.  

Creo en las trabajadoras y trabajadores de Yucatán, en su compromiso, en su trabajo, en ese gran esfuerzo que realizan todos los días cuando se levantan por la mañana y van a su trabajo, cuando ponen lo mejor de ´si para que le vaya bien a su familia y a su estado.  

Creo y siempre creeré en la gran fortaleza de nuestra clase trabajadora, de las y los trabajadores de Yucatán. Creo en el esfuerzo como el elemento más legítimo que le permite al ser humano alcanzar los propósitos que se va trazando.  

Creo en el esfuerzo personal, pero más creo en el esfuerzo colectivo cuando existe unidad en la mira, cuando existe dentro de la gran diversidad que refleja nuestra sociedad que vive con respeto, pluralidad y tolerancia, en esa diversidad podemos alcanzar siempre la unidad en la lucha, en el esfuerzo.  

Pero ante todo, amigas y amigos, creo en Yucatán, creo en las yucatecas y en los yucatecos, creo en esta gran tierra como mi punto de origen y mi punto de destino. Creo siempre en el gran esfuerzo que todos los días hace cada una y cada uno de ustedes por enaltecer esta gran tierra.  

Por eso les digo finalmente, muchas, muchas, muchas gracias por el gran esfuerzo que todos ustedes han hecho en estos seis años para el engrandecimiento de Yucatán. Les pido, les convoco a que siempre mantengamos el espíritu de lucha, la guardia en alto, la unidad y que enaltezcamos siempre el trabajo con energía, con entusiasmo, como la mejor forma para generar un mejor destino para nuestras familias.  

¡Qué viva Yucatán, compañeras y compañeros! ¡Qué viva México, compañeras y compañeros! ¡Qué vivan las trabajadoras y los trabajadores de Yucatán! ¡Muchas gracias!