Ofrece OSY atractivo programa con danzón, concierto para violonchelo y sinfonía

– El Danzón No. 4 de Arturo Márquez, el Concierto para violonchelo en Do de Haydn y la Sinfonía No. 2 de Beethoven forman el cuarto programa de la temporada.
– Dan la bienvenida al solista César Martínez Bourguet, ganador de certámenes internacionales de violonchelo.

Mérida, 20 de octubre de 2020.- Con creciente aceptación de los conciertos que ofrece vía online, la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) anunció el cuarto programa de su temporada, que incluye el Danzón No. 4 de Arturo Márquez y el Concierto para violonchelo en Do de Haydn, con la participación como solista de César Martínez Bourguet.

La Sinfonía No. 2 de Beethoven cerrará esta gran experiencia musical, a interpretar en vivo por la OSY, el próximo viernes 23 de octubre a las 20 horas, en el Teatro Peón Contreras.

Se destaca la gran respuesta que ha suscitado en el público los recientes conciertos en vivo, vía online, que la orquesta ofrece con la misma calidad de interpretación de los conciertos presenciales, los cuales, se reanudarán hasta que las autoridades sanitarias lo permitan.

De igual forma, se resaltó la trayectoria del violonchelista invitado, ganador del Primer Premio del Concurso The Schlern International Music Competition (2005) en Voëls am Schlern, Italia; así como, del Premio a la “Mejor interpretación de Sonata” en el Khachaturian International Cello Competition (2005) en Yerevan, Armenia.

Nacido en Oaxaca, César Martínez Bourguet, también fue laureado en el Concurso Cinthya Mitchel Woods Pavillion del Texas Music Festival (2004) y en el Moores Concerto Competition en Houston, Texas. Además, ha sido principal de las orquestas Galveston Symphony y Brazosport Symphony, y miembro de la Florida Grand Opera Orchestra en Miami, Florida.

Desde 2001 es integrante de la Orquesta Sinfónica de Minería en México y de la Filarmónica de la Ciudad de México.

Asimismo, se destacó el Concierto para violonchelo y orquesta en Do del compositor austriaco, Franz Joseph Haydn (1732-1809), ya que es una de sus obras más exitosas, la cual rompe los límites del concierto barroco y entra de lleno al periodo del clasicismo de la música.

El concierto fue compuesto entre 1761 y 1765 para Joseph Franz Weigl, destacado chelista de la orquesta de Esterházy que dirigía Haydn. Lo curioso de esta obra, es que se encontraba perdida hasta su localización en 1961, casi dos siglos después, en el Museo Nacional de Praga.

El reestreno moderno del concierto de Haydn ocurrió el 19 de mayo de 1962, en el marco del Festival Primavera de Praga con el violonchelista Milos Sadlo y la Orquesta Sinfónica de la Radio Checoslovaca dirigida por Sir Charles Mackerras. Estos intérpretes realizaron la primera grabación de la obra.

La apertura del programa número 4 de la XXXIV Temporada de Conciertos, corresponderá al Danzón No. 4; en el cual su autor, el sonorense Arturo Márquez, evoca su admiración por el ritmo y la acompasada melodía que hicieran popular la reconocida agrupación “Acerina y su Danzonera”, y que aún subyuga al público mexicano.

Compuesto en 1996, el Danzón No. 4 inicia con la suave y sugestiva presencia sucesiva de la clave, el piano y el fagot, entrada que representa una de las creaciones más atractivas de Arturo Márquez. En breves y bien delimitados episodios sucesivos, el compositor otorga el protagonismo sonoro al timbal y el saxofón, a la trompeta con sordina, al clarinete y al trombón.

El Danzón No. 4, pieza básicamente triste, lánguida y contemplativa, fue compuesto por encargo del Festival Internacional Cervantino. Así, la obra fue estrenada con éxito en la ciudad de Guanajuato el 27 de octubre de 1996 con “La Camerata” conducida por Enrique Arturo Diemecke.

Se marcará el broche de oro de este programa con la Sinfonía No. 2, del genial compositor alemán Ludwig van Beethoven (1770-1827) y compuesta en 1802, el mismo año del triste y desconsolado testamento de Heiligenstadt.

En un punto de inflexión de su vida, Beethoven quiere ser feliz y no se aviene a creer que su sordera sea irremediable; por lo que quiere curarse, desear el amor y su corazón desborda de esperanza, sentimientos que parecen ser los que inspiran está radiante y luminosa sinfonía.

Un intervalo dos años separa la Sinfonía No. 2 de la primera y corresponde a un período de señalada actividad en la producción artística del compositor.

Por su estilo y dimensiones, así como por su fantasía, esta obra marca un gran progreso sobre la sinfonía anterior. El temperamento del genio empieza ya a rebelarse con vigor peculiar y vivacidad de expresión. La sinfonía consta de cuatro movimientos: adagio molto, larghetto, scherzo y finale (allegro molto).

 

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