No postergue su mamografía: una detección a tiempo puede salvar vidas
- El cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres mexicanas.
- Más de 7,000 fallecimientos y cerca de 30,000 nuevos casos cada año (INEGI).
- Solo 4 de cada 10 mujeres mexicanas de 40 a 69 años se han realizado una mamografía en los últimos dos años.
- Más del 90% de los casos detectados a tiempo tienen una supervivencia superior al 80% (IMSS).
Cada año, el cáncer de mama continúa siendo uno de los mayores desafíos de salud pública para las mujeres. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la Secretaría de Salud, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres mexicanas, con más de 7,000 fallecimientos al año y cerca de 30,000 nuevos casos diagnosticados anualmente. De allí la importancia de la mamografía para una detección oportuna, ya que permite identificar alteraciones en etapas tempranas, cuando las posibilidades de tratamiento y supervivencia son mucho mayores.
La mamografía es una imagen de rayos X de las mamas que permite detectar anomalías antes de que puedan sentirse o causar síntomas. La Dra. Sharon Jelena Phillips, médica de medicina familiar de Mass General Brigham, explica que este examen puede resultar incómodo, pero dura apenas unos segundos y puede marcar la diferencia entre un diagnóstico temprano y uno tardío. “Es incómodo, pero es bastante rápido. La compresión solo dura unos 15 segundos”, señala la especialista.
¿Cuándo comenzar a realizar mamografías?
Las recomendaciones internacionales varían ligeramente. La Sociedad Americana contra el Cáncer sugiere iniciar las mamografías a los 40 años, mientras que el Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de Estados Unidos (American Cancer Society) aconseja comenzar los exámenes regulares a esa misma edad, debido al aumento de casos en mujeres jóvenes.
En México, la Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011 recomienda que las mujeres de 40 a 69 años se realicen una mamografía cada dos años, o con mayor frecuencia si existen antecedentes familiares o factores de riesgo.
Aun así, muchas mujeres no siguen este esquema. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), solo 4 de cada 10 mujeres mexicanas de 40 a 69 años se han realizado una mamografía en los últimos dos años.
“En ocasiones, las mujeres no priorizan su propia salud. Cuidan a todos los demás, menos a ellas mismas”, lamenta la Dra. Phillips.
El miedo es normal, pero la detección temprana salva vidas
Pero ¿por qué muchas mujeres posponen la mamografía? Entre las razones más comunes se encuentran la incomodidad del procedimiento, el miedo a un posible diagnóstico, la falta de tiempo o de acceso a servicios de salud, y los costos asociados. Además, existe ansiedad ante los llamados “falsos positivos”, cuando una imagen sugiere algo anormal que finalmente no resulta ser cáncer. Sin embargo, estos casos son parte normal del proceso y ayudan a establecer una línea base de referencia.
La Dra. Phillips señala que detectar el cáncer de mama a tiempo puede marcar la diferencia, al ofrecer múltiples beneficios para las pacientes, ya que las mamografías regulares pueden:
• Detectar el cáncer en etapas iniciales, cuando el tratamiento es más efectivo.
• Reducir significativamente el riesgo de muerte por cáncer de mama.
• Permitir tratamientos menos invasivos y conservar tejido mamario.
• Brindar tranquilidad y control sobre la salud personal.
En México, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) estima que más del 90% de los casos detectados en etapas tempranas tienen una tasa de supervivencia superior al 80%. Sin embargo, la mayoría de los diagnósticos aún se realiza en etapas avanzadas, lo que reduce drásticamente las probabilidades de recuperación.
Riesgos y consideraciones
Aunque la exposición a radiación durante una mamografía es mínima, la Dra. Phillips señala que existen otros factores a considerar, como la ansiedad previa al estudio, el tiempo requerido para acudir a la cita o los costos asociados al seguimiento. Aun así, enfatiza que los beneficios de la detección temprana superan ampliamente cualquier posible inconveniente.
Un llamado a la acción
La mamografía sigue siendo una herramienta vital en la lucha contra el cáncer de mama. No se trata solo de prevención, sino de detección temprana, pues identificar el cáncer antes de que avance salva miles de vidas cada año.
En palabras de la Dra. Phillips: “Hablar con su médico sobre sus riesgos y valores personales es fundamental. Juntos pueden establecer el mejor plan para usted”.
Cada año, el cáncer de mama continúa siendo uno de los mayores desafíos de salud pública para las mujeres. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la Secretaría de Salud, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres mexicanas, con más de 7,000 fallecimientos al año y cerca de 30,000 nuevos casos diagnosticados anualmente. De allí la importancia de la mamografía para una detección oportuna, ya que permite identificar alteraciones en etapas tempranas, cuando las posibilidades de tratamiento y supervivencia son mucho mayores.
La mamografía es una imagen de rayos X de las mamas que permite detectar anomalías antes de que puedan sentirse o causar síntomas. La Dra. Sharon Jelena Phillips, médica de medicina familiar de Mass General Brigham, explica que este examen puede resultar incómodo, pero dura apenas unos segundos y puede marcar la diferencia entre un diagnóstico temprano y uno tardío. “Es incómodo, pero es bastante rápido. La compresión solo dura unos 15 segundos”, señala la especialista.
¿Cuándo comenzar a realizar mamografías?
Las recomendaciones internacionales varían ligeramente. La Sociedad Americana contra el Cáncer sugiere iniciar las mamografías a los 40 años, mientras que el Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de Estados Unidos (American Cancer Society) aconseja comenzar los exámenes regulares a esa misma edad, debido al aumento de casos en mujeres jóvenes.
En México, la Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011 recomienda que las mujeres de 40 a 69 años se realicen una mamografía cada dos años, o con mayor frecuencia si existen antecedentes familiares o factores de riesgo.
Aun así, muchas mujeres no siguen este esquema. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), solo 4 de cada 10 mujeres mexicanas de 40 a 69 años se han realizado una mamografía en los últimos dos años.
“En ocasiones, las mujeres no priorizan su propia salud. Cuidan a todos los demás, menos a ellas mismas”, lamenta la Dra. Phillips.
El miedo es normal, pero la detección temprana salva vidas
Pero ¿por qué muchas mujeres posponen la mamografía? Entre las razones más comunes se encuentran la incomodidad del procedimiento, el miedo a un posible diagnóstico, la falta de tiempo o de acceso a servicios de salud, y los costos asociados. Además, existe ansiedad ante los llamados “falsos positivos”, cuando una imagen sugiere algo anormal que finalmente no resulta ser cáncer. Sin embargo, estos casos son parte normal del proceso y ayudan a establecer una línea base de referencia.
La Dra. Phillips señala que detectar el cáncer de mama a tiempo puede marcar la diferencia, al ofrecer múltiples beneficios para las pacientes, ya que las mamografías regulares pueden:
• Detectar el cáncer en etapas iniciales, cuando el tratamiento es más efectivo.
• Reducir significativamente el riesgo de muerte por cáncer de mama.
• Permitir tratamientos menos invasivos y conservar tejido mamario.
• Brindar tranquilidad y control sobre la salud personal.
En México, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) estima que más del 90% de los casos detectados en etapas tempranas tienen una tasa de supervivencia superior al 80%. Sin embargo, la mayoría de los diagnósticos aún se realiza en etapas avanzadas, lo que reduce drásticamente las probabilidades de recuperación.
Riesgos y consideraciones
Aunque la exposición a radiación durante una mamografía es mínima, la Dra. Phillips señala que existen otros factores a considerar, como la ansiedad previa al estudio, el tiempo requerido para acudir a la cita o los costos asociados al seguimiento. Aun así, enfatiza que los beneficios de la detección temprana superan ampliamente cualquier posible inconveniente.
Un llamado a la acción
La mamografía sigue siendo una herramienta vital en la lucha contra el cáncer de mama. No se trata solo de prevención, sino de detección temprana, pues identificar el cáncer antes de que avance salva miles de vidas cada año.
En palabras de la Dra. Phillips: “Hablar con su médico sobre sus riesgos y valores personales es fundamental. Juntos pueden establecer el mejor plan para usted”.

