El interiorismo, herramienta clave para mejorar la calidad de vida
- Realizan en la UAG el XII Foro Internacional de Investigación del Interiorismo (FIII) donde el diseño de interiores se abordó como una herramienta con impacto directo en el bienestar humano
¿Puede un espacio influir en la salud mental, en las emociones o incluso en la calidad de vida? Bajo esta premisa, el XII Foro Internacional de Investigación del Interiorismo (FIII) abrió sus puertas en Guadalajara, y convocó a la comunidad académica y profesional a reflexionar sobre el papel del diseño más allá de lo estético.
El encuentro, que tuvo como sede la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) y fue organizado por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), se posicionó como un espacio de diálogo interdisciplinario donde el interiorismo se abordó como una herramienta con impacto directo en el bienestar humano.
El diseño como parte de la salud
El concepto de “neuro-hábitat regenerativo” marcó la pauta de las discusiones, y colocó en el centro la relación, entre los espacios y los procesos cognitivos y emocionales.
Desde esta perspectiva, el diseño interior se concibe como un agente capaz de contribuir a la regeneración del entorno y al equilibrio mental.
Durante el evento, se enfatizó que el interiorismo contemporáneo debe responder a las necesidades actuales de la sociedad, e integrar conocimientos de disciplinas como la neurociencia y la psicología ambiental.
Problemáticas contemporáneas y líneas de investigación
Las actividades académicas abordaron temas clave relacionados con la interacción entre espacio y bienestar, tales como:
- Neuroarquitectura del cuidado.
- Salud espacial y psicología ambiental.
- Experiencia sensorial en la vivienda.
- Regeneración de espacios urbanos.
Además, se discutieron problemáticas actuales como el diseño para infancias neurodivergentes, el síndrome del edificio enfermo y la adaptación de espacios para adultos mayores, y evidenció la necesidad de replantear los entornos desde una perspectiva más humana.
De igual forma, se exploraron propuestas como el diseño biofílico, que integra la naturaleza en las construcciones, y el uso de materiales emergentes para enriquecer la experiencia sensorial.
Una sede que abre sus puertas al conocimiento
Para las autoridades de la UAG, el foro representó un momento significativo tanto a nivel académico como institucional.
“Recibir este foro por primera vez es un privilegio y también un compromiso. Es abrir nuestras puertas a quienes han dedicado su trabajo a comprender cómo los espacios inciden en nuestra mente y nuestra vida cotidiana”, expresó la Dra. Evelyn Ávila, Directora del Programa de Diseño de Interiores y Paisajismo de la UAG.
Por su parte, el Mtro. Fernando Cinco, Decano de Diseño, Ciencia y Tecnología, destacó la importancia de estos espacios como núcleos de generación y transferencia de conocimiento, particularmente para las nuevas generaciones.
“Aprovechen estos espacios; aquí es donde el conocimiento se genera y se transmite. Pregunten, acérquense a los expertos, no se queden con dudas”, exhortó.
Ejes, ponencias y experiencias
El programa incluyó conferencias magistrales, ponencias y mesas de discusión organizadas en cuatro ejes temáticos: neuro-arquitectura del cuidado, neuro-hábitat urbano, salud espacial y experiencia sensorial.
Entre las actividades destacadas se encontró la conferencia “El poder del espacio: salud emocional y física a través del diseño”, así como sesiones enfocadas en el diseño para la infancia, el uso del color como modulador cognitivo y la regeneración urbana.
El foro también integró actividades complementarias como talleres especializados, ejercicios de mapping en el Centro de Tecnología en Iluminación (CTI), un taller Comex y concluyó con una reunión plenaria y la ceremonia de clausura.
Hacia un diseño con impacto social
El XII Foro Internacional de Investigación del Interiorismo dejó en claro que el diseño interior tiene el potencial de transformar no solo los espacios, sino también la manera en que las personas viven y experimentan su entorno.
Desde una perspectiva interdisciplinaria, el interiorismo se consolida como una herramienta clave para la construcción de bienestar, capaz de incidir en la salud, las emociones y la calidad de vida en contextos contemporáneos.

