Aprueban iniciativa impulsada por la diputada Alba Cob para tipificar el transfeminicidio en Yucatán
– La reforma al Código Penal contempla penas de 32 a 45 años de prisión y medidas para fortalecer la investigación de estos crímenes con perspectiva de género.
Kanasín, Yucatán, a 15 de octubre de 2026.- El Pleno del Congreso del Estado aprobó la reforma al Código Penal de Yucatán en materia de transfeminicidio, una propuesta impulsada por la diputada Alba Cristina Cob Cortés para reconocer esta forma de violencia y establecer sanciones específicas para los asesinatos cometidos por razones de identidad o expresión de género.
Durante su intervención en tribuna, la legisladora expresó su respaldo al dictamen y destacó la importancia de colocar en el centro la dignidad y el derecho de todas las personas a vivir libres de violencia.
“Hoy no discutimos únicamente modificaciones al Código Penal. Hablamos de vidas, de dignidad y del derecho de todas las personas a vivir sin miedo, sin violencia y sin tener que esconder quiénes son”, expresó.
La reforma contempló penas de 32 a 45 años de prisión, además de multas de 1,500 a 2,500 Unidades de Medida y Actualización (UMA). El dictamen definió el transfeminicidio como la privación dolosa de la vida de una mujer trans o de una persona cuya identidad o expresión de género, real o percibida, se encuentre dentro del espectro femenino, cuando existan razones relacionadas con dicha identidad o expresión.
El documento también contempló circunstancias para identificar posibles motivos de género, como la existencia de violencia sexual, lesiones degradantes, antecedentes de amenazas, discriminación u odio, así como violencia previa contra la víctima. Asimismo, incluyó supuestos para agravar las sanciones y disposiciones para que las autoridades investiguen estos hechos con perspectiva de género y respeto a la identidad de las víctimas.
Finalmente, reiteró su compromiso con los derechos de las personas LGBTI+ y señaló que el reconocimiento legal debe acompañarse de acciones que garanticen el acceso a la salud, la educación, el empleo, la seguridad y una vida libre de discriminación.
“Porque todas las personas merecen vivir, ser respetadas y reconocidas por quienes son. Porque todas las vidas son invaluables”, concluyó.

