Mérida

Sembrando Ciudades Mérida fortalece a la comunidad de Plan de Ayala Sur en su adaptación al cambio climático con la implementación de un BioSolar Maya y una intervención artística

Mérida, Yucatán, 1ro de abril de 2025. – Sembrando Ciudades Mérida fue una iniciativa que buscó generar proyectos comunitarios que impulsen la adaptación climática en barrios vulnerables, a través de la implementación de soluciones basadas en la naturaleza que les permita generar espacios incluyentes, dignos y sustentables. Se desarrolló en la colonia Plan de Ayala Sur mediante un proceso colectivo donde la perspectiva de género y la resiliencia urbana fueron la base para el desarrollo de capacidades y la instauración de medidas de adaptación climática en el espacio público.

Esta iniciativa fue impulsada por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), el Ayuntamiento de Mérida y la Cooperación Técnica Alemana (GIZ) México, a través de su proyecto global CitiesAdapt, financiado por la Iniciativa Climática Internacional (IKI). Además, contó con la colaboración del programa de impacto social Comex por un México Bien Hecho y la organización de la sociedad civil Colectivo Tomate.

“Los gobiernos locales y las ciudades, junto con todos sus actores, juegan un papel clave en la reducción de los efectos del cambio climático, por ello desde el Ayuntamiento de Mérida sabemos que las acciones que se tomen hoy, permitirán tener a futuro un municipio más competitivo, resiliente y sustentable” indicó Cecilia Patrón Laviada, Presidenta Municipal de Mérida.

“Es así con el programa Sembrando Ciudades Mérida, promovemos e impulsamos soluciones en conjunto basadas en la naturaleza, especialmente zonas vulnerables, para crear espacios más dignos, con justicia social, incluyentes y sobre todo sostenibles” agregó la alcaldesa.

El proyecto se desarrolló en un período de 60 días en el predio del módulo médico de la colonia Plan de Ayala Sur, una zona ubicada en la periferia de la capital de Yucatán, que enfrenta serios desafíos derivados del cambio climático, como la formación de islas de calor e inundaciones.

Para abordar estas problemáticas, la iniciativa dio comienzo con la implementación de 17 talleres y actividades comunitarias, en los cuales se sensibilizó a las personas sobre la importancia de la adaptación y resiliencia urbana, la gestión integral de riesgos así como la sustentabilidad para la creación de espacios colectivos.

«Hablar de adaptación, es hablar de la vida misma. Los cambios son inminentes, los aprendizajes y la compresión del entorno, son constantes. La adaptación sucede cada día, en la cotidianidad de nuestro entorno y en la proximidad con las personas. Las ciudades, se adaptan y se transforman en el tiempo, solo nos queda la responsabilidad de generar acciones resilientes y garantizar la sostenibilidad de éstas: los saberes y la motivación de una comunidad son las raíces de proyectos que detonen el desarrollo de barrios y disminuir su vulnerabilidad ante el cambio climático», dijo Gerardo González, Director de componente en México del proyecto CitiesAdapt, de la GIZ.

Como parte de estos procesos, se implementó un BioSolar Maya, el cual consistió en un jardín multipropósito y autosustentable que integra un conjunto de soluciones basadas en la naturaleza como modelo de adaptación al cambio climático para barrios vulnerables. Este se conformó por un huerto comunitario en camas de cultivo, de 11.66 m²; un jardín de insectos polinizadores, de 10 m²; un jardín de lluvia de 22 m² y una revegetación de la zona.

Lo anterior dio pie a la futura implementación de un vivero comunitario que permitirá la reproducción de árboles para la reforestación de la ciudad.

En su implementación, Sembrando Ciudades Mérida involucró activamente a diversos sectores de la comunidad, incluyendo un grupo destacado de mujeres de la tercera edad, quienes jugaron un papel fundamental en las actividades realizadas a través de un intercambio de saberes en temas herbolarios. También se contó con la participación de niñas, niños, jóvenes y adultos, además de brindar herramientas y conocimientos para la consolidación de un grupo organizado de vecinos que impulsen la evolución del BioSolar de manera adecuada.

«Intervenir estos espacios públicos no solo embellece el entorno, sino que también crea un espacio para educar y sensibilizar sobre el cambio climático. Al final estas intervenciones se convierten en símbolos de empoderamiento, generando conciencia ambiental y un sentido de pertenencia que fortalece el tejido social, impulsando un cambio real hacia la sostenibilidad”, comentó Mai Hernandez, directora de Asuntos Públicos, Comunicación y ASG de PPG Comex.

Finalmente, se llevó a cabo una intervención artística en muros y pisos, reflejando el sentir de la comunidad respecto a su entorno y su conexión con la naturaleza. Esta intervención consistió en la creación de 6 murales que cubrieron un área de 201.24 m², con la participación de 4 artistas. Además, se realizó una pinta en piso y juegos en un espacio de 210.4 m² y una aplicación de color en fachadas de 153.63 m². Para todo lo anterior, se hizo uso de 319 litros de pintura y 18 aerosoles.

Las acciones realizadas en Sembrando Ciudades Mérida beneficiaron directamente a 1,473 personas e indirectamente a 5,035.

«Sembrando Ciudades Mérida ha demostrado cómo los lazos de confianza entre vecinos y vecinas pueden fortalecer a una comunidad entera, permitiéndole mejorar su entorno, calidad de vida y capacidad de respuesta ante cualquier problemática ambiental», declaró Guillermo Milano, Director Ejecutivo de Colectivo Tomate.

Sembrando Ciudades se ha llevado a cabo en diversas ciudades de México como Boca del Río, Veracruz; Tijuana, Baja California; San Mateo del Mar, Oaxaca, y Tepic, Nayarit.

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