Mujeres mayas piden apoyos sociales y ser reconocidas
Visten el traje típico de la región de una forma elegante, con bordados coloridos, son mujeres mayas de la comisaría de San José Oriente en Yucatán; cada prenda que llevan es elaborada y diseñada por ellas mismas, una tradición que ha pasado de generación en generación.
A unos kilómetros de la capital todavía se puede ver comunidades arraigadas.
En esta comunidad son maya hablantes; de manera artesanal costuran; le llaman “Xocbichuy“, palabra que significa punto de cruz.
Teresita May, habitante de San José Oriente, habla maya y explica que desde niña aprendió.
Desde los 10 lo aprendí. Mi mamá y mi abuelita me enseñaron a costurar; depende del dibujo nos lleva un mes o dos meses o hasta tres meses terminarlo”, dijo.
Se pasan horas costurando para vestir a sus hijos y a ellas mismas.
Se les ve cosiendo en el parque, a las afueras de la escuela esperando a sus hijos.
Se le llama “hilo contado”; plasman imágenes como animales, paisajes y flores.
Se juntan entre familiares, hermanas, hijas, cuñadas, vecinas a costurar.
La costura nosotros lo hacemos para nosotras mismas; combinamos los colores, el matizado, ver qué tipo de flores, con frutas, animales”, comentó Elsy Noemy, habitante de San José Oriente.
Cada prenda puede costar hasta mil pesos; algunas logran vender sus trabajos, aunque sienten que no siempre son valoradas.
Si hay personas que quieren bajar el precio, no aprecian el trabajo y como tenemos que apoyar a la familia y hay que venderlo, aunque le bajemos el precio con el dolor de nuestro corazón lo vendemos, pero no tenemos un lugar fijo para vender y nos da trabajo salir de la comunidad”, expresó Teresita May.
Los pequeños acuden a las escuelas indígenas, les hablan en español y en maya; las niñas portan sus “hipilitos”, los niños van de mestizos.
Los maestros son bilingües les enseñan en español y maya; el Himno Nacional lo cantan en maya también ya como costumbre.
Es una comunidad muy especial de la cual, cuando yo llegué solo hablan la lengua maya y utilizan sus hipilitos; el himno lo saben y lo cantan en los dos idiomas”, indicó la profesora Martha Silveira, directora de la escuela preescolar K’AAN LOOL.
José Aurelio Cobá es bilingüe, logró salir de San José Oriente y estudiar para maestro de preescolar. Regresó y ahora apoya a su comunidad, señala que existen necesidades y faltan oportunidades para los maya hablantes.
Aquí en la comunidad hay necesidades y mantienen sus costumbres y tradiciones; es un pueblo bonito porque la mayoría salen con su hipil, salen con su rebozo y su peineta para identificar de que pueblo son; pero faltan programas sociales para la gente de aquí”, aseguró.
Se estima una población de 2 mil habitantes, la comisaría pertenece a Hoctún, los hombres se dedican a sus milpas y casi no llega el transporte.
Los habitantes dijeron que faltan apoyos y programas sociales para las mujeres mayas de San José Oriente, un lugar donde existe talento y magia.
*amgl