Argentina se luce sin Messi ante Brasil; ¿llegó el fin de Lionel?
Implacable y fiel a su condición de campeón del mundo, Argentina castigó a un Brasil desdibujado con un histórico 4-1 sin contar con Lionel Messi, se aseguró su lugar en el Mundial de 2026 y todo parece salirle a la perfección al DT Lionel Scaloni.
En un estadio Monumental vestido de fiesta, la Albiceleste desplegó todas sus luces con pinceladas de fútbol total que transformaron aquella «paliza» que había vaticinado el brasileño Raphinha en temerarias declaraciones previas, en un «baile» que los hinchas argentinos celebraron al grito de «olé, olé».
Argentina no le dio respiro a Brasil en el clásico sudamericano. Antes de los 5 minutos ya estaba arriba en la cuenta con un gol de Julián Álvarez, un delantero todoterreno capaz de sacrificarse para tapar las salidas de los rivales como certero para definir a toda potencia ante los atribulados centrales de la Canarinha.
Brasil apenas insinuó una reacción cuando Cunha aprovechó una distracción de ‘Cuti’ Romero para descontar, pero Argentina le apagó la ilusión con el 3-1, otro baldazo de agua fría en una noche sin luces, con Vinicius Jr encerrado por la defensa local, Rodrygo intrascendente y reemplazado al entretiempo y Raphinha más ocupado en discutir con los rivales.
Fue un 4-1 escueto en las cifras, porque el portero Bento evitó un par de goles más, pero igual entró en la historia como la peor derrota de Brasil en una eliminatoria mundialista, y una de las mayores goleadas de la Albiceleste ante la Verdeamarela desde aquel 3-0 en la Copa de las Naciones de 1964.
Tal como sucedió en el triunfo 1-0 sobre Uruguay el viernes pasado en Montevideo, Argentina se encargó de disimular la ausencia de Lionel Messi, de baja por lesión, y también la del artillero Lautaro Martínez, con un par de retoques tácticos.
Y allí comienzan a aparecer los méritos de Scaloni, que aprovechó dos exámenes difíciles sin su figura más importante para hacerle lugar a Thiago Almada.
El delantero del Lyon le respondió con un golazo para ganar en el estadio Centenario y la asistencia para Julián Álvarez en el primer tanto ante Brasil, en dos partidos de excelente nivel.
Otro acierto del DT de la Albiceleste estuvo en darle la oportunidad a Giuliano Simeone, el hijo del ‘Cholo’, DT de Atlético de Madrid, que aportó despliegue y sacrificio en Montevideo. Ante Brasil le tocó entrar para los últimos 20 minutos y se dio el gusto de gritar un gol, el cuarto de Argentina.
Frente a la Celeste no la pasó bien en el primer tiempo, sometida a la presión del equipo del ‘Loco’ Bielsa, pero le alcanzó con una corrección en el mediocampo para torcer el desarrollo del partido, que pasaría a ser controlado por la Albiceleste en la segunda mitad.
Sello Scaloni
A las decisiones de Scaloni se agrega el alto desempeño de un mediocampo equilibrado, capaz de ser combativo y a la vez generar acciones de ataque, con Enzo Fernández en una noche imperial, autor del segundo gol, una jugada que incluyó 35 pases, y autor de una asistencia de alto vuelo para Alexis Mac Allister en el tercero.
Fue una victoria del equipo, jugamos como un equipo y por eso minimizamos a Brasil», evaluó Scaloni, que eligió la mesura. «Esto no va a ser siempre así. Que la gente lo disfrute, ojalá que (este momento) dure lo más que se pueda», agregó.
Ya con la clasificación asegurada, al estratega le quedan cuatro partidos para probar más variantes y jugadores nuevos, aunque el propio Scaloni es el primero en asegurar que no es fácil meterse en la selección, ya que casi ninguno de sus dirigidos baja el nivel como para dejar lugar a otro.
Para un entrenador es un lindo problema, pero no deja de ser un problema, porque ves jugadores que pueden aportar y luego decís ‘¿cómo hago para meterlo?'» sobre un recambio que mira con lupa, porque sabe que varios de sus intérpretes principales todavía le responden con creces.
El equipo está, más allá de los nombres», afirmó.
A poco más de un año para el comienzo del Mundial de 2026, Argentina se anota con la misión de revalidar la gesta de Catar-2022, aun sin saber si tendrá disponible a Messi en su planilla, con una eliminatoria a la que le bajó la persiana cuatro fechas antes, con la seguridad de hacer bien la tarea mientras se prepara para el desafío de dejar otra huella en la historia.
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