TODO FANATISMO ES UN ARMA MORTAL

Las Reliquias del Hombre Ave por: Adán Echeverría

Una vez más el odio de los unos por los otros cobra vidas humanas. Recién escuchaba a un alto jerarca de la iglesia católica decir y gritar que Los Homosexuales son unos enfermos mentales, un error de la naturaleza. Y en una mesa, este fin de semana escuché una vez más que Los homosexuales tienen su origen en el mal trato que recibieron de niños. Comentarios de tal facilismo que asusta. Reduccionismo mental y de ideas que pretende poner a alguien por encima del otro. Y esos casos son los que impulsan a un hombre a abrir fuego contra personas que no están armadas. La apoteosis de la cobardía.

Hay que ser un total cobarde para ponerse pasamontañas y empuñar un arma. Hay que ser cobarde para ampararse en una marcha y bajarle dinero a los que circulan por una carretera. Hay que ser ignorante al exigir un Libre Tránsito por las calles de una ciudad, en detrimento del mismo Libre Tránsito para todos los demás que no quieren marchar ni pensar como ellos.

No culpen al Islam de los actos de Florida, habrá que culpar al Fanatismo. Lo mismo que el ISIS dice sobre los homosexuales, jerarcas de la iglesia católica lo gritan todos los domingos, y cada que pueden frente a los micrófonos cobardes de una prensa que los entrevista pero que nunca los cuestiona. Es sorprendente mirar a un gran número de periodistas mexicanos correr tras la noticia, poner el micrófono ante un personaje, escucharlo decir idioteces, y jamás enfrentarlo, jamás crear discusión, por creer que al hacerlo no nos brindarán más entrevistas, y entonces ¿cómo completar nuestra cuota de notas diarias para que nos pague nuestra empresa informativa? La cobardía periodística y reporteril se encuentra sitiada en lo económico.

Una vez más el odio inunda nuestro planeta; pero no se preocupen, sabemos que nada va a cambiar aún. El asesino que abrió fuego contra ciudadanos norteamericanos desarmados murió en el mismo lugar, y logró su cometido, acaparar las portadas, mostrar su cúmulo de selfies para que todos digan: «¡Se tomaba fotos a sí mismo, era un maldito egocéntrico!»; dicen esto del asesino mientras corren a comprar el Libro de Selfies que publicó en años recientes una de las Kardashian. Hay que torcer la ley de unos para ser un monstruo y ser medido con diferente vara.

Mientras no nos reconozcamos como El otro de los demás. Mientras no aceptemos que nosotros, que yo, soy el Otro de ustedes será muy difícil entender lo que me rodea, será muy difícil entender hacia afuera.

Hoy mueren, son asesinados, 50 personas que compartían una preferencia sexual, y muchos fanáticos de diversas religiones: Anglicanas, Protestantes, Católicos, Judíos, Adventistas, Budistas, Satanistas, Gnósticos, Musulmanes, estarán felices porque siempre han dicho que Los homosexuales son un aborto de la naturaleza, que la homosexualidad ocurre por la reencarnación y putrición de un alma que se ha distorsionado, y se ha vuelto aberrante. Y dicen y pregonan cuánta monstruosidad su cabecita fanática les impulse a señalar, en toda su ignorancia, falta de tolerancia, miedo, que cuajará en ODIO.

Cuidado, queriditos, porque muchos dentro de las mismas LGTB pueden comenzar con aquellos fanatismos revanchistas, que nada aportan al buen entendimiento y aceptación de la diversidad. Ya lo vamos viendo con toda la intolerancia desde un sector de los Movimientos Feministas a Ultranza. Todo fanatismo deriva en este tipo de catástrofes. No culpemos a una religión en sí; miremos a sus practicantes, uno por uno, una por una, en cada uno de sus casos.