SER NIÑO O NIÑA EN MÉXICO.

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Nada. Absolutamente nada justifica que mates a tus hijos. Últimamente algunas personas nos hemos conmovido con la noticia de que una mujer mató a tres de sus hijos, y luego se quitó la vida, y quiso quitarse a sus padres. Algunos hablaron de suicidio colectivo, se puso en tela de juicio que el padre de los niños asesinados abusaba sexualmente de ellos, aunque las instancias de gobierno no pudieron ofrecer pruebas contundentes. Entonces algunas agrupaciones sociales hablaron de que el padre era un protegido del gobierno, de que por tener dinero hacía un abuso de su poder en contra de la mujer-madre y de los hijos. Una jueza decidió otorgar la custodia completa al padre, lo que desató que la mujer, ya sea por la furia de no salirse con la suya o por el miedo y la desesperación de que sus hijos sean víctimas de abuso, decidió quitarles la vida.

No fue el padre quien les quitó la vida, sino la madre. Esa mujer que tuvo a los tres dentro de ella por nueve meses. Esa misma mujer que, según la prensa, intentó quitarse la vida antes del nacimiento de ninguno de sus tres hijos.

La noticia puede hacer verter nuestros afectos ante la mujer que desesperada decidió proteger a sus hijos de la violencia del mundo: Matándolos. El caso es que los tres niños, que no pidieron tener esa madre, ni ese padre, ni esos abuelos, ni venir al mundo, no pudieron tomar la decisión de si querían vivir o morir. Y fueron, no hay otra forma de decirlo, fueron asesinados por su madre.

¿En verdad debemos condolernos ante esta mujer que decidió quitarles la vida? ¿Alguien de esas agrupaciones de la sociedad civil hoy está viendo por la memoria de esos pequeños a los que se les arrebató la vida? En vez de ello, citan a conferencias de prensa para “exigir se quite del código civil el Síndrome de Alienación Parental porque –dicen ellos- atenta contra las mujeres?

Estas personas siguen en su batalla genital, viven de su paradigma: Todo hombre es malo, toda mujer es buena. Y ni aun cuando una mujer ha sido capaz de asesinar a sus hijos, planeándolo, convenciendo incluso a sus padres (los abuelos de los chicos) de que la mejor y única opción es Quitarles la vida.

El Síndrome de Alienación Parental, no es en contra de las Madres. Es contra un Progenitor que busque que sus Hijos denigren y desprecien al otro Progenitor. No intenten confundir a la Sociedad. No nos confundamos, y dejemos de querer confundir a los lectores. Acérquese a mirar la prensa y las discusiones y observe que en las:

Luchas feministas, no se piensa en el bien superior de la infancia. En las luchas por la diversidad sexual, no se piensa en el bien superior de la infancia. Por la liberación de las drogas, no se piensa en el bien superior de la infancia. En las luchas políticas, no se piensa en el bien superior de la infancia. En las luchas del magisterio, no se piensan en el bien superior de la infancia. En las luchas contra el narco, no se busca el bien superior de la infancia.

Y ahora, tú pregúntate ¿Qué sociedad construyes si tus luchas no consideran a los niños y sus derechos?

Está visto que para este 2017, al menos en México, los niños y las niñas son lo que menos importa en esta humana sociedad.

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