Discurso del Gobernador Rolando Zapata Bello en la entrega de auxiliares auditivos donados por la fundación Starkey Hearing

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Mérida, Yucatán, 7 de diciembre de 2016

Muchísimas gracias, muy buenos días. Permítanme saludar a don William Austin, Bill Austin, como le decimos con afecto y como se le conoce con afecto, ahora sí que en todo el mundo, por esta gran cruzada, gran causa de vida como aquí se expresa, para que el mundo pueda oír.

Le agradezco mucho a mi esposa, la señora Sarita Blancarte de Zapata, Presidenta del DIF estatal; al doctor Limber Sosa y a todo el gran equipo del DIF, por hacer ese gran equipo de trabajo, sumar esfuerzos para que esta gran fundación, Starkey Hearing, pueda apoyar a mucha gente que lo necesita.

Saludo al licenciado Enrique Malpica, muchas gracias, licenciado; al diputado Liborio Vidal, muchas gracias, Libo; saludo a todos los diputados federales; a las y los diputados locales, muchas gracias; presidentes municipales, y presidentas de DIF municipales, me da gusto que estemos aquí reunidos.

Porque yo quiero decirle a don Bill –saludando igual al ingeniero Miguel Enríquez, delegado de la Sedesol–, que ese gran espíritu de servicio que él y toda la fundación Starkey pone de manifiesto al brindarle apoyo a las personas que lo necesitan, que necesitan un auxiliar auditivo, es algo que nos da una gran satisfacción a todos quienes somos autoridades o representantes populares.

Porque sabemos de la necesidad de las personas, porque cada presidente municipal, cada presidenta del DIF, cada diputado, cada legislador, al recorrer las comunidades, convive también con la necesidad de la gente y nosotros, como autoridades, hacemos un gran esfuerzo –como decía Limber Sosa, hace algunas semanas se hizo una entrega de auxiliares auditivos–, pero sin duda, siempre la necesidad de las personas rebasa las capacidades de la autoridad.

Y por eso, cuando compartimos esfuerzos de este tipo, que con un gran sentido de humanidad, una organización como es Starkey Hearing, viene –y lo remarco– de manera totalmente desinteresada, con el único interés de garantizar una causa de vida, una lucha de vida, que es que todo mundo pueda oír, nosotros lo celebramos, lo reconocemos y lo agradecemos.

Y yo quiero resaltar que estos cientos de personas que se encuentran aquí, en esta jornada, que estarán recibiendo sus auxiliares auditivos, quiero decirles que este apoyo que se va a recibir y que viene la fundación Starkey hoy, a apoyar a las familias de Yucatán, sin duda representa una inversión muy, muy importante, millones de pesos.

Pero yo creo que el principal valor de la acción que se está realizando, no es únicamente los millones de pesos que representan, no es únicamente el número de personas que están siendo beneficiadas, el número de familias; yo creo que el gran valor de esta acción es el mensaje que se le da a toda la sociedad y al mundo entero.

Como bien dijo don Bill hace un momento, cuando habló: personas pensando en personas, personas actuando en beneficio de otras personas, personas apoyando a quien lo necesita, “amarás a tu prójimo como a ti mismo”; esa es una expresión, un sentimiento que nos une a todos y que, al ponerlo en práctica, más allá de las palabras, haciéndolo con las acciones, es algo que enaltece.

Y es algo que nos da un gran mensaje a todos los seres humanos, más allá de todas las fronteras geopolíticas, más allá de cualquier diferencia que pueda existir entre los diferentes segmentos de la humanidad, población, etcétera, es un gran mensaje que nos transmite fortaleza y que nos transmite un gran valor humano, que nosotros enaltecemos de igual manera aquí, en Yucatán.

Por eso, muchas gracias; muchas, muchas gracias, don Bill, y muchas gracias a todo el equipo de la fundación Starkey, que con una gran disposición, que con un gran ánimo, hoy están aquí, en Yucatán, demostrando que cuando los seres humanos pensamos en los seres humanos, cada vez podemos ser más grandes y cada vez podemos ser mejores seres humanos.

Enhorabuena a todos, muchas felicidades, porque sé que (inaudible) un gran beneficio y, de nueva cuenta, muchas gracias, Bill, welcome, Yucatán es tu casa.