Discurso del Gobernador al entregar equipamiento a Telebachilleratos Comunitarios y al Bachillerato Intercultural de Popolá

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Mérida, Yucatán, 8 de febrero de 2017

Muy buenos días, amigas, amigos, jóvenes estudiantes, padres de familia, autoridades educativas. Saludo acá al licenciado Víctor Caballero Durán, secretario de Educación; profesor Wilberth Chi, qué gusto saludarle; al maestro Esteban Cervera Pavía, director de esta Escuela Preparatoria número 10 “Rubén Rodríguez Moguel”; a los estudiantes de esta Escuela; a quienes representan a los diferentes Telebachilleratos Comunitarios y al Bachillerato Intercultural de Popolá, que se encuentran aquí presentes, me da muchísimo gusto saludarles.

A todas las autoridades educativas; a la maestra Gaby Zapata, que aquí está presente, muchas gracias, hace unos días fue su cumpleaños, vamos a darle un aplauso muy fuerte, es muy chambeadora; a la diputada Verónica Camino, muchas gracias, Vero, vamos a darle un aplauso a nuestra diputada que siempre está muy presente de toda esta región de la ciudad, y a todos en particular.

Hace un momento, cuando el licenciado Caballero hacía la exposición de cuántos alumnos y cuántas escuelas ya tiene el Telebachillerato Comunitario, no puedo menos que recordar cuando empezamos con los primeros, que fueron los primeros 10. Recién iniciamos la administración en el año 2012 y se abrieron los primeros Telebachilleratos, 10 y ahorita ya son 192, y ahorita ya albergan a más de ocho mil estudiantes y ya egresaron 300, que fueron la primera generación.

Y recordando eso, yo quisiera compartir con ustedes en este importante momento lo que es la visión de nuestro estado en la formación educativa. Fíjense ustedes, ¿para qué se hicieron los Telebachilleratos? Se hicieron para que nuestros jóvenes que viven en comunidades que se encuentran a determinada distancia del lugar donde hay un bachillerato, puedan estudiar en sus propias comunidades. ¿Y eso por qué? ¿Por un tema de comodidad? No. Por un tema de realidad.

En los Diálogos por Yucatán, cuando yo recorrí todo el estado, los padres de familia, pero sobre todo las madres familia, me lo decían, ¿verdad? Las madres me decían “Rolando, queremos que nos pongas un bachillerato en nuestra comunidad porque, con mucho trabajo, hacemos que nuestros hijos vayan al kínder, luego que estudien la primaria, que estudien la secundaria y, cuando tienen que llegar al bachillerato, aquí no hay y tienen que viajar, por decir, aquí al municipio cercano”.

Pero muchas veces tienen que viajar 10, 15, 20 kilómetros o hasta más y no es el tema de viajar, es el tema del transporte, hay que pagar el taxi para que vayan y muchas veces inscribían a sus hijos, pero cuando llegaba la mitad de curso, el papá o la mamá hablaban y decían “ya no podemos seguirlo costeando, cuesta mucho, 10, 15, 20 pesos, hasta más, diario de pasaje y luego el cibercafé para ir a hacer sus tareas, no se puede”.

Y la realidad que vivíamos en Yucatán era que muchos, muchos jóvenes y señoritas que teniendo el talento, teniendo la capacidad para continuar sus estudios, dejaban de estudiar, no por falta de talento, no por falta de capacidad, sino por motivos económicos, por no tener, por la carga que representaba para sus papás el que tuvieran que trasladarse muchos kilómetros diariamente para ir a estudiar a otro lado.

Y eso fue lo que nos hizo construir de la mano del Gobierno del Presidente Enrique Peña esta visión, la visión del Bachillerato Intercultural, del Telebachillerato, que pusiera esta alterativa de bachillerato ahí en las comunidades, ahí donde se necesita, para que no tuvieran que estarse trasladando. Eso fue en el 2012; ahora, que estamos ya en el 2017, son más de ocho mil jóvenes que están en estos Telebachilleratos, más de ocho mil.

Yo cierro los ojos un momento y me pregunto cuántos de esos ocho mil jóvenes hubieran tenido que dejar de estudiar si no se hubieran creado estos Telebachilleratos; yo creo que la mayoría y sería talento que hoy no estaría formándose para construir el futuro de Yucatán, porque de eso se trata, se trata del futuro de Yucatán, un futuro que estamos construyendo todos.

Y todos quienes están hoy en las aulas en los Telebachilleratos, pero también en las Preparatorias Estatales, como ésta, “Ruben Rodríguez Moguel”, en los Colegios de Bachilleres, en los Conaleps, en los CTIS, en los CBTIS, en las Preparatorias de la Universidad, en las preparatorias privadas y en todas, en todos los espacios donde hoy hay 91 mil jóvenes estudiando el nivel medio superior y luchando por concluir para poder pasar a un nivel superior.

Les tengo dos noticias. Una, hemos avanzado mucho en el nivel superior, porque yo sé que para un estudiante, y sobre todo para sus papás, que están estudiando en el bachillerato, ¿qué es lo que aspiran? Pues que cuando mi hija o mi hijo terminen, o cuando yo termine, pueda seguir estudiando. Cuando empezamos la administración en 2012, Yucatán estaba ubicado en el lugar precisamente número 12 en cuanto a capacidad de absorción del nivel superior, ¿qué quiere decir eso?

En un estado, ¿qué capacidad hay en el nivel de educación superior, ya sea universitario, ingeniero, etcétera, para absorber a los que están en el bachillerato, en el nivel inferior? ¿Qué capacidad tiene para captarlos? ¿Cuántas matrículas, cuántos lugares tiene? Éramos el lugar 12, ¿hoy saben qué lugar ocupamos a nivel nacional? El primero, primer lugar nacional. Eso merece un aplauso, ¿verdad? No para mí, para todo el pueblo de Yucatán, que le ha echado muchas ganas.

¿Y saben por qué me da gusto? Porque así debe estar Yucatán siempre, siempre en primer lugar, ¿están de acuerdo? Siempre debemos estar en los primeros lugares y, bueno, eso quiere decir que hoy –y no es una expresión al aire, es una expresión sustentada en un dato y en un indicador– los estudiantes del nivel medio superior de Yucatán, son los estudiantes de medio superior que, en todo México, tienen mayores posibilidades de llegar a unas aulas de nivel superior.

Esa es la realidad que tenemos hoy en Yucatán y este es un dato muy importante, porque sé que nos llena de optimismo, pero también hay otro elemento que me va a motivar y yo estoy seguro de ello: estamos ya muy próximos para iniciar el proyecto de la universidad abierta y a distancia. ¿Y esto qué quiere decir? Que es un esquema en el que no tendrás de manera presencial estar en las aulas para estudiar tu nivel superior.

Y esa es una muy buena noticia en todos los niveles, pero particularmente para el Telebachillerato, que están llevando su formación educativa precisamente muy directa con la vinculación de la cultura digital, con el análisis y la revisión de los contenidos, a través de la interacción con los sistemas virtuales de la comunicación que ya existen. En fin, esa es una alternativa que va a ampliar sustancialmente la capacidad para que los estudiantes puedan incorporarse al nivel superior.

Pero, ¿qué es lo que nosotros queremos? ¿Queremos nada más que nuestros jóvenes estudiantes de Yucatán estudien y se gradúen, para que tengan un título nada más? No, lo que nosotros queremos, todos los yucatecos, es que los estudiantes, al concluir su proceso educativo, tengan un espacio donde puedan desarrollar su capacidad y su preparación, ya sea porque encuentren un empleo de calidad bien remunerado, o bien, porque hayan emprendido su propio proyecto.

Ese es el ecosistema que estamos construyendo en Yucatán y eso yo se los digo no sólo pensando en los jóvenes que están estudiando, pensando en el bienestar de todo Yucatán, porque para que Yucatán crezca en su economía, tiene que haber más inversión, más empresas, porque esas son las que generan más empleos  y van a permitir, repito, que los jóvenes tengan empleo, pero también que se generen muchas fuentes de empleo para beneficio de todos los yucatecos.

¿Y qué es lo que tenemos frente a nosotros? ¿Cuál es el futuro que estamos viendo ya muy próximo? Y eso es algo que tenemos que asumir e involucrarnos, y se los digo a manera de motivación a todos los jóvenes que hoy están estudiando, a todos absolutamente, de Telebachillerato y de todos los subsistemas: hoy, Yucatán ha abierto amplios espacios de desarrollo de determinadas vocaciones productivas, que están desarrollándose rápidamente.

Y les pongo unos ejemplos muy concretos: un proceso de reindustrialización, que quiere decir que las industrias están regresando a Yucatán, tenemos el caso de la Cervecería Yucateca, una inversión de siete mil millones de pesos, que van a ser de ocho mil 500, que están contratando gente, jóvenes yucatecos, y que arman una cadena de proveeduría que amplía la captación de recursos y de personas.

Envases Universales, una empresa que invirtió dos mil 700 millones de pesos y que fabrica las latas; todos tomamos un refresco, de cualquier marca, la lata de aluminio o tal vez la de cerveza, los que tengan la edad, una cerveza, bueno, esas latas de aluminio se van a fabricar acá, en Yucatán. ¿Saben cuántas latas se van a fabricar al año? Dos mil millones de latas. Eso se va a hacer acá en Yucatán. ¿Cuándo? Ya. La próxima semana estará sucediendo en Yucatán, sí es cierto, está allí rumbo a Hunucmá.

Tenemos también una planta alemana que se llama Leoni, que fabrica los arneses electrónicos para todos los coches de las principales marcas, de la BMW, de la Audi, de la General Motors, etcétera. Datos que uno no sabe, pero que ya oye y va aprendiendo: un coche tiene entre 25 y 30 arneses electrónicos, que son arneses con cablecitos que responden a comandos que manda la computadora, ¿Saben cuánto cable lleva un coche? Tres kilómetros. Bastante, ¿verdad? Uno no se lo imagina.

Pues todos esos arneses aquí se van a fabricar, ya están avanzando en la construcción de la planta y es una planta que va a iniciar con entre 800 mil trabajadores, pero que llegará a una prospectiva en 2020 de cinco mil trabajadores y todo eso, lo que necesita, es capital humano, personas preparadas que puedan trabajar; ese tipo de industria, lo primero que te pregunta es “¿cuántas personas tienes y cuántas se están preparando? Porque yo voy a necesitar gente que trabaje”, y por eso es una muy buena noticia para Yucatán que tengamos a tantos jóvenes preparándose.

Y les estoy hablando de la industria, pero les vuelvo a hablar, por supuesto, de lo que es la agroindustria, el procesamiento. Somos líderes en procesamiento de carne de cerdo, exportamos, estamos exportando a varias partes del mundo y los procesos productivos en el campo, yo espero y estoy seguro que así será, que muchos de los jóvenes que hoy están en los Telebachilleratos, se vayan incorporando a las actividades productivas del campo, para hacer que se produzca en el campo.

Pero lo van a hacer aplicando las nuevas tecnologías, lo van a hacer aplicando nuevos paquetes tecnológicos, lo van a hacer con esquemas que sean respetuosos con el medio ambiente, lo van a hacer con esquemas productivos acordes a las oportunidades y los retos que marca  el siglo XXI. El desarrollo agropecuario del siglo XXI en Yucatán, estará en las manos de los jóvenes que hoy están estudiando.

Y yo estoy seguro, porque estoy seguro de ello, que estos jóvenes van a ver el campo no como un espacio de subsistencia nada más; lo van a ver como un espacio de oportunidad para vivir en condiciones de dignidad, de bienestar, y como una actividad, ante todo, muy rentable. Esos son los jóvenes que hoy se están preparando en nuestras aulas.

Como también se están preparando los jóvenes que le van a dar a una actividad tan importante, como es el turismo en Yucatán, un soporte de servicio de calidad que le va a permitir crecer, porque en nuestras aulas de bachillerato, hoy se están preparando los jóvenes que van a ser los técnicos en Turismo, en Gastronomía, en Administración Turística, en todas las carreras vinculadas al turismo, y que va a hacer que nuestra actividad turística crezca.

Pero no sólo en cantidad, sino que también crezca en calidad y se convierta en una fuerte generadora de empleos de alta calidad y de economía. Reindustrialización, agroindustria y desarrollo agropecuario, turismo y otra actividad muy, muy importante que mira hacia el futuro, me refiero a todo el desarrollo e impulso a empresas vinculadas con bienes y servicios de valor tecnológico, específicamente las tecnologías de la información y comunicación.

Ahí se encuentra una gran veta productiva para el desarrollo del futuro, para la construcción del futuro. Esa actividad que yo estoy seguro que ustedes saben y conocen, es una actividad que implica que hoy por ejemplo, desde tu computadora, donde estés, hoy desde la India, por ejemplo, hay grandes empresas que están desarrollando programas o software que los utiliza una empresa en Estados Unidos o una empresa en Europa, pues lo mismo estamos haciendo aquí en Yucatán. Aquí en Yucatán la actividad productiva que ha crecido más en los últimos años es la industria de las tecnologías de la información y comunicación.

¿Cómo está creciendo la economía de Yucatán? A un cuatro por ciento. ¿Es mucho o es poco? En el contexto mundial, es un muy buen crecimiento. La economía nacional está creciendo alrededor de un dos por ciento, las tecnologías de la información y comunicación están creciendo a un 10 por ciento, para que tengamos una idea clara del potencial que tiene esta actividad.

“Bueno Rolando y yo, ¿por qué me puedo interesar por esa actividad?”. Por algo muy concreto, porque hoy ustedes, jóvenes, están teniendo la oportunidad histórica que les da el momento de la vida de que son estudiantes altamente vinculados con una cultura digital; el manejo de una computadora para todos ustedes es algo cotidiano, es algo de todos los días.

¿Saben a qué edad tuve o manejé mi computadora? ¿Se los digo? Ya me había yo casado, como a los 33 años, 32, 33 años. A esa edad, porque antes realmente no había, ¿verdad, mami? No había. Yo estudié mi primaria, mi secundaria, mi bachillerato, nada de computadora; máquina de escribir, fotocopia. A lo mejor ustedes se dirán, “¿Y cómo se podrá? ¿Cómo investigar?”. Íbamos a una biblioteca a buscar el libro, ahora te metes a Google o a cualquier biblioteca virtual y obtienes la información.

Esa es la diferencia generacional y por eso hoy, actividades como robótica, como ingeniería en sistemas, de datos, como ingeniería en sistemas embebidos, como ingeniería en sistemas tecnológicos, son palabras que si yo las hubiera escuchado cuando estaba estudiando leyes, diría “¿qué es eso?”. Hoy, va a ser el lenguaje que ustedes van a tener como lenguaje de uso común y como espacio de desarrollo.

Y les voy a dar un dato nada más, porque ya me extendí, pero se los digo porque me siento muy emocionado, me siento inspirado, porque oigo el dato que da el licenciado Caballero, son ocho mil jóvenes que están en el bachillerato, en Telebachillerato y, ¿saben qué? Para mí, pensar en estos ocho mil jóvenes no es una cifra que yo vea un papel y diga “mare, qué chévere, qué bonito”. Para mí, son ocho mil vidas; para mí, son ocho mil historias de esfuerzo, de sacrificio, lo que significa para sus papás que sus hijos estén estudiando.

Porque para su papás, para sus familias y para toda su comunidad, cada uno de esos ocho mil jóvenes se llama esperanza, esperanza en que el mañana va a ser mejor que el presente y, precisamente en esa visión, todavía hace unos días veíamos con mucha satisfacción cómo el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, a través de las redes compartía que aquí, en Yucatán, va a haber una Zona Económica Especial; de nicho, se llama, una Zona Económica vinculada con la innovación y el desarrollo tecnológico, la investigación.

Y ustedes van a decir “bueno y eso, ¿en qué nos beneficia?”. Muy concreto. ¿Qué es una Zona Económica? Una Zona Económica es un lugar, un terreno, donde los tres niveles de Gobierno, federal, estatal y municipal, nos ponemos de acuerdo para dar todo tipo de facilidades para que vengan empresas de un tipo, en este caso las vinculadas al desarrollo tecnológico, se establezcan allá y tengan todo tipo de facilidades, incentivos fiscales de todo tipo, para que les resulte atractivo ir y trabajar ahí.

Esta Zona Económica, la prospectiva que tiene es que, en los próximos ocho años, genere por lo menos 30 mil empleos directos, pero no van a ser cualquier tipo de empleos, van a ser empleos de calidad, van a ser empleos que demanden y que requieran jóvenes preparados, con capacidad, con talento, con dedicación, como son todos ustedes.

¿Y saben por qué se está considerando la posibilidad de establecer la Zona Económica? Porque Yucatán ha demostrado que tiene a los estudiantes que hoy están en las aulas y que el día de mañana van a poder ofrecerle a todas estas empresas el capital humano, los hombres y las mujeres que necesitan para que funcionen; si no lo hubiéramos demostrado, no se estaría considerando. Por eso son tan valiosos ustedes, por eso son tan valiosos todos nuestros estudiantes.

Repito, la  educación no es un propósito en sí mismo, la educación es una herramienta para el desarrollo personal, el crecimiento personal e individual, pero fundamentalmente es una gran palanca para el desarrollo de toda una sociedad, en este caso la sociedad yucateca que forma parte importante de la sociedad mexicana.

Yo sé que todos estos equipos, cuando concluya este evento, se dispersarán, ahora sí, a lo largo y lo ancho de todo el estado de Yucatán, a 183 diferentes planteles, y van a formar parte importante de la formación integral de esos más de ocho mil jóvenes que hoy están en los Telebachilleratos y que se los digo con gran emoción, hoy son una gran apuesta, como lo son los 91 mil jóvenes que están en nuestro bachillerato.

Son la apuesta, como les dije hace un momento, la apuesta certera en la que confiamos y en la que apostamos con una gran convicción de que para Yucatán, el día de mañana va a ser mejor que el día de hoy. Enhorabuena, jóvenes, échenle mucha ganas, sus papás esperan mucho de ustedes, Yucatán espera mucho de ustedes. Muchas gracias.